Sobre la Mani-osa y la Envidi-osa
Hola amigos de la osa Pérez.

La fea y engreída Envidi-osa
En esta página quiero comentar algo interesante sobre el cuento de la Mani-osa, la osita que tenia muchas manías.
Es el cuento que más hechos reales contiene. El personaje está directamente inspirado en una persona que conozco muy bien. El detalle de ser invitada a cenar y llegar una hora tarde por estar maquillándose es real, como también lo es el de ser muy caprichosa con la comida y costar horrores encontrar algo que la guste y una vez encontrado, lo devora sin piedad.
Todo es más o menos justificable por los otros sucesos: es verdad que su madre no la cuidaba mucho, y que su tía, la vieja y amargada Envid-osa la "cuidó" convirtiéndola en su criada gratis. Los otros dos, Cuern-oso y Bab-oso también son reales. El primero, como su nombre indica, adornó largamente la frente de su esposa con un sinfin de aventuras; mientras, el segundo, creyéndose protegido por su padres era y es un auténtico baboso, que tuvo la feliz idea de intentar engañar a la compañía de la luz poniendo un cable subterráneo en su casa. Fue descubierto, le pusieron una merecida multa y optó por irse del país, dejando su oficio de leyes para limpiar campos gringos.
Con estas malas personas en su vida, nuestra Mani-osa salió algo rara, claro. Ella se daba cuenta, y al tener cierta edad, se quiso de ir de esa casa, y entonces es cuando se dio el episodio del rapto: su tía Envidi-osa no la dejaba ir a clases y la mantenía encerrada en la casa, hasta que es escapó en un descuido, y con nuestra ayuda (de los autores), pudo volver con su madre. No fue tan emocionante como el rescate de Pérez, pero sí fue un rescate en toda regla.
También es cierto que la amargada vieja llamó a la policía, pero en efecto, como en el cuento, le salió el tiro por la culata y por poco ella se mete en un gran lío. El agente de la ley encargado de esa "necia", como el decía, la dejó libre, pero con una grave advertencia.
Y al igual que la Envidi-osa de los relatos, sigue por ahí metiendo su nariz ponzoñosa para compartir su amargura con sus conciudadanos, que dicho sea de paso, están más que hartos de ella, de forma que no tiene ninguna amistad. Por eso dice Pérez en otra ocasión: "me das lástima".
Ya en otros cuentos donde la vieja es la malvada antagonista, los hechos son fantasiosos totalmente (aunque ahora que lo pienso, como sale en el relato del Superstici-oso, sí que es una bruja, o al menos hace esas prácticas mientras asuste con cara buena a una secta-iglesia evangélica), pero me divierte asignarla este papel, así no tengo que inventar más malvados.
Ahí dejo el testimonio pues, porque creo que es muy educativo. Un abrazo a todos.
Comentarios
Publicar un comentario